El día 22 de abril termina mi mandato como Presidente de este Colegio y a pesar de las reiteradas peticiones que me habéis formulado para que volviera a presentarme, he estimado que era conveniente entrar en una línea de renovación y que a los nuevos Miembros que entraran en el Colegio, pudiéramos apoyarles desde fuera del mismo, si en algún momento creyeran oportuna nuestra experiencia.
La Presidencia de un Colegio tiene sus luces y sombras, sus aciertos y sus desaciertos, hoy quiero en este momento reiterar mi agradecimiento a los grupos de compañeros que han colaborado en todo momento conmigo en lo que se refiere a los aciertos, porquelo han conseguido gracias a esa línea de equipo y disculparme de los desaciertos, ya que el culpable en ese caso sería yo.
La renovación de la presidencia de un Colegio requiere la necesidad de encontrar una persona que ame con intensidad a la profesión y que esa profesión sea su modus vivendi y, por lo tanto, marque una necesidad de apoyo y de alcanzar resultados positivos para la misma.
En esta línea, varios compañeros nos hemos reunido buscando personas idóneas para ello, hemos llegado a una conclusión y es que lo primero que teníamos que hacer es que fueran profesionales con despacho abierto y con una única profesión que forzara a una preocupación para mantener su status de lucha en beneficio del colectivo de Graduados Sociales.
Ha habido varios aspirantes, personalmente y con el apoyo de compañeros hemos desechado aquellos que se han dedicado a buscar títulos supletorios, olvidándose en parte del principal, que era su profesión, que tiene un futuro envidiable si se le sabe sacar todas las posibilidades que el mismo tiene y que puede ser una de las primeras profesiones de futuro en Europa.
Que duda cabe, que desde el año 91 ha habido una dejación continua de derechos de nuestro colectivo, no respetándose el Artículo 36 de la Constitución, que mantenía todos los derechos que tenía el colectivo con antelación a la aprobación de la propia Constitución.
La renuncia de los derechos han venido surgiendo por problemas de una posible corrupción en la que no se debe de entrar por nuestro propio prestigio personal, pero que si que hay que recuperar el tiempo perdido y hay que mantener una línea de lucha y una línea de trabajo.
Hemos pensado en una mujer porque hemos comprendido que le ha sido mucho más difícil triunfar en su ejercicio profesional que a nosotros mismos y que ha necesitado un tesón envidiable para salir adelante y mantener su cartera de clientes y su línea de prestigio, sin olvidarse su continua preparación en el campo que la es afín, es decir, en su profesión y no en otras profesiones.
Va a ser una nueva experiencia si el colectivo estima que sea una mujer la que esté al frente del mismo, veremos los resultados, yo tengo una confianza total en ella porque no es algo recogido al azar, sino por el contrario, es algo forjado a golpe de cincel, con un trabajo serio y una preocupación constante, y a la vez, la línea que le ha marcado para alcanzar un bienestar para ella y su familia en su vida cotidiana.
Me pregunto si es correcto lo que estoy haciendo y la verdad no sé contestaros, pero hay algo que siempre me ha marcado, que es decir lo que pienso para bien o para mal y es lo que estoy vertiendo en esta carta donde junto con mi agradecimiento a todos vosotros por ese apoyo que he disfrutado, mi experiencia de que este Colegio que tiene en su haber una Sede colegial en el mejor sitio de la capital de su propiedad, que es el único Colegio que ha seguido manteniendo las cuotas más bajas de España, que nunca ha pedido derramas a su colegiados para afrontar los problemas y los gastos que origina un Colegio, que siempre ha sabido afrontar una economía que permitiera mantenernos en una línea de dignidad y en esa línea de dignidad, tenemos la mejor revista que tiene el colectivo de Graduados Sociales, que da prestigio al mismo, que es El Graduado y tenemos una serie de publicaciones que siempre han estado a disposición vuestra y cuya última publicación es el libro -Orígenes y Legitimidad de sus Funciones Profesionales- y la semana que viene tendréis la -Guía Telefónica- y en el mes de Mayo el próximo -Prontuario Laboral- y la publicación -Funciones y Cometidos-.
Como veis, a pesar de las dificultades, a pesar de las envidias que genera el Colegio de la capitalidad, siempre ha defendido lo que tiene la obligación de defender, que era la profesión por encima de todo.
En esa línea me voy con la satisfacción del deber cumplido, vuelvo a lo que os indicaba al principio, con aciertos y desaciertos, pero con la honestidad de haber realizado aquello que creía que debía de realizar.
Sabéis que me tenéis todos a vuestra disposición y que mientras me quede algo de vida seguiré siempre defendiendo lo único que he sabido defender, mi profesión, ya que creo en ella y en sus posibilidades de presente y de futuro.